El niño subnormal

Por Gianfranco Casuso

          subnormal. 

  1. adj. Dicho de una persona: Que tiene una capacidad intelectual notablemente inferior a la normal.

(Diccionario de la lengua española, 23 ed.)

El niño subnormal se levantó hoy sintiéndose muy bien. Se miró al espejo y sonrió mientras veía cómo la crema esa contra los granos había hecho efecto. Se duchó, se peinó y se puso la blanquísima camisa de puño doble que la señora-que-ayuda-en-la-casa le había dejado planchada la noche anterior, a las 9 pm., poco antes de tomar los tres micros que la dejarían en su casa a las 11:30 pm. Se sentó a la mesa y devoró el desayuno de quinoa, müsli y toronja que la señora-que-ayuda-en-la-casa le había estado preparando desde las 7:30 am., cuando llegó luego de haber salido a las 5 am. para tomar sus tres micros. Café no toma porque lo altera.

El niño subnormal es feliz porque es libertario, es libertario porque es feliz. Cree que todo lo que a uno le ocurre en la vida es consecuencia de decisiones y acciones absolutamente libres; cree que las circunstancias no deseadas no existen, que uno siempre las crea y es responsable de todo cuanto haga y le pase: si los resultados son desfavorables, es culpa de uno mismo por no haber sabido hacerla bien: los pobres tienen la culpa de ser pobres, los médicos que trabajan para el sistema de salud pública tienen la culpa de ganar una miseria por haber escogido una profesión poco rentable, lo mismo pasa con los maestros, con los policías y con los ambulantes.

yuppies

El niño subnormal olvida que solo un pequeño porcentaje de nuestras decisiones depende realmente de nuestra voluntad, olvida que las decisiones se toman en escenarios de alta incertidumbre y que los resultados jamás son completamente previsibles. Olvida que las circunstancias de la vida juegan roles a niveles distintos de conciencia y que condicionan incluso las decisiones que creemos más libres. Olvida que hay constreñimientos materiales, psicológicos y sociales desiguales en cada persona y grupo. No conoce nociones básicas de Teoría de la decisión racional, pero tiene la colección completa de Hayek y un libro de Nozick subrayado hasta la mitad. También lee a Vargas Llosa.

Llega a su oficina en el carro plateado que se acaba de comprar gracias al enganche posibilitado por la venta de su anterior carro: uno que le regaló su papá, un ex funcionario del tan odiado Estado, investigado actualmente por corrupción. De pronto una idea cruza por su cabecita: si todo es mercado y el Estado es malo, está justificado entonces destruirlo, entrar al Estado como si se tratase de una esfera de acción estratégica… lucrar con el Estado está bien, lo común no existe, robar al Estado no es robar porque lo que es de todos no es de nadie. Nozick, Nozick, ¿Hayick?, Vargas Llozick, ¿mi papá preso? “Idea para una próxima columna”, piensa.

El niño subnormal suspira antes de entrar al edificio donde trabaja, pues no se lleva bien con sus compañeros. Ellos saben que es subnormal y no se lo ocultan. Resopla, se toca el grano seco en la mejilla derecha y entra con su mejor sonrisa. Lo maquillan, se sienta, mira a la cámara y ya no puede sonreir, entonces comienza a hablar: es tu culpa por no haber tomado las decisiones correctas, eres pobre porque quieres. Se burla de los maestros, de los bomberos, de los estudiantes que no tuvieron un exitoso papá-mercader, de los médicos, de los… Nozick, ¿mi papá preso?

El niño subnormal sale de su trabajo a las 7pm. Llega a su casa, se sienta en el sillón de cuero comprado a plazos, enciende la tele, encuentra una cerveza artesanal. Se ve en la tele junto a otros como él. El niño subnormal se comienza a sentir mareado. Vomita y se mancha los dos puños dobles de la blanca camisa. ¿Quién los limpiará? La señora-que-ayuda-en-la-casa se acerca con un pañuelo y un tecito. Él la larga. Piensa: es pobre porque quiere, si hubiera tomado las decisiones correctas, ahora estaría vomitando en un baño blanquísimo y tendría empleada.

Son casi las 9 pm. y ella tiene que ir a tomar el primer micro que la llevará al segundo micro… y así, hasta llegar a casa a las 11:30 pm. Marta cierra la puerta todavía oyendo a lo lejos las arcadas. “Subnormal”, murmura.

2 thoughts on “El niño subnormal

  1. Wow! Describe muy bien a las masas subnormales que creen que alguien es rico porque seguramente les robó algo a ellos o a la sociedad como tal, y no porque supo cómo crear la riqueza que ellos no supieron crear, no porque fue más competente que los incompetentes y todos los resentidos sociales que no supieron planificar ni su familia. Seguirán cacaerando que las empresas deben “devolverles” algo, que los esclavizan como en Machu Picchu, y que la vida era un paraíso antes de la revolución industrial y la llegada de las malvadas fábricas, cuando la gente creía que la riqueza era algo estático a ser arrebatado o conquistado, y no producto del razonamiento ni ingenio del hombre.

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    1. No. Eso posiblemente va a estar en otro post. Este más bien describe a los que no saben leer y responden a un texto que se inventaron porque no entendieron bien el que se publicó. Salud

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